
Hikari Takadaki regresa tarde a casa y sube a un tren local semivacío, con un solo vagón y luz apenas funcional. A bordo solo está Jun Umadate, un hombre de apariencia sospechosa. A medida que avanza el viaje, la tensión crece en el vagón desierto. Hikari no sabe si podrá bajar del tren con el alma intacta.