
Kyoko es una joven viuda que vive sola con su hija Marika. Antes de que Marika naciera, Kyoko perdió a su marido y a su hijo recién nacido en un horrible accidente. Esto la dejó perturbada y, como aún lactaba, sus senos eran un dolor constante. Trabajó como nodriza del joven Touji hasta que fue descubierta por la madre de este. Años después, Marika reencuentra a su «hermano de leche» Touji, quien la lleva con su madre… sin imaginar los planes macabros de esta.