
Ryo y su madrastra, Madoka, vivían felices juntos, deseándose mutuamente, pero contentos con observarse a distancia, sin hacer nada al respecto. Hasta que un día Ryo descubrió que su madrastra le debía dinero a la familia Yotsuya. Para ayudarla, se ofreció a trabajar para Akie Yotsuya, el cabeza de familia. Pero no tenía ni idea de lo que le esperaba en la mansión… Al principio, solo estaban Ryo, Akie y Fumi, la criada. Pero pronto se mudaron dos personas más: Reiko, la hermana de Akie… y Madoka, la madre de Ryo. Y con el tiempo, Ryo descubrió que las cuatro mujeres con las que compartía la mansión estaban conectadas de maneras que iban más allá de lo obvio…